Alabado sea Allah.
En primer lugar:
El Islam requiere que el hombre que tenga más
de una esposa las trate de manera equitativa y justa.
Esto quiere decir que debe ser justo en
cuanto a pasar las noches con ellas, alojamiento, dinero para sus gastos y
vestimenta.
Cuando se requiere que sea justo en cuanto a
pasar las noches con ellas significa que debe dividir el tiempo de igual
manera entre sus esposas, por lo tanto si pasa una o dos noches con la
primer esposa, debe pasar el mismo tiempo con cada una de las demás esposas.
Al-Shaafi’i dijo:
La Sunnah del Mensajero de Allah y la opinión
de los expertos indican que el hombre debe dividir su tiempo, noche y día,
entre sus esposas, y lo debe hacer de forma equitativa, y no se permite que
sea injusto en este aspecto.
Al-Umm, 5/110
Cuando se requiere que sea justo en el
alojamiento significa que cada una de las esposas debe tener su propio lugar
de alojamiento al que él se dirija para estar con ella, y su alojamiento no
debe variar con la intención de favorecer a una con respecto a las otras.
Ibn Qudaamah dijo:
El hombre no tiene derecho a hacer que sus
esposas vivan en una misma casa sin su consentimiento, sean jóvenes o
ancianas, porque esto las lastima debido a la enemistad y los celos que
existen entre ellas. Por lo tanto, hacer que vivan juntas provoca
discusiones y peleas, y cada una escucha ruidos cada vez que el esposo está
teniendo relaciones sexuales con la otra esposa, o hasta puede verlos. Sin
embargo, si ellas están de acuerdo con esto, está permitido, porque ellas
tienen el derecho pero pueden dejarlo de lado.
Al-Mughni,
7/229.
Al-Kaasaani dijo:
Si el esposo quiere que ella (su esposa) viva
con sus otras esposas o sus familiares políticos como su madre, hermana o
hija de otra esposa, o con sus parientes pero ella se niega, entonces él
debe alojarla en otra casa porque la podrían molestar o herir si vive con
ellos. El hecho de que ella se niegue es una señal de este malestar y daño.
Los esposos tienen que poder mantener relaciones íntimas cada vez que
quieran, y esto no es posible si hay una tercera persona presente.
Badaa’i al-Sanaa’i’, 4/23.
Cuando se requiere que sea justo en lo que
gasta y en las vestimentas significa que él debe gastar tanto como le sea
posible por igual.
El Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que la
misericordia de Allah sea sobre él) dijo:
Con respecto a ser justos en lo que se gasta
y las vestimentas, también es Sunnah, siguiendo el ejemplo del Profeta (la
paz y las bendiciones sean sobre él), él solía gastar lo mismo en sus
esposas, y también distribuía su tiempo de manera equitativa entre ellas.
Maymu’ al-Fataawa, 32/269.
Ibn al-Qayyim (que la misericordia de Allah
sea sobre él) dijo:
El Profeta (la paz y las bendiciones sean
sobre él) solía tratarlas de igual manera con respecto a las noches que
pasaba con ellas, el tiempo que compartía con ellas y el dinero que gastaba
en ellas.
Zaad al-Ma’aad, 1/151
Con respecto a las demás cosas, no es
imperante ser equitativo, por ejemplo, si le da un regalo a una de ellas, o
si su corazón se inclina más hacia una de ellas, o si tiene más relaciones
con una de ellas que con la otra, sin la intención de lastimar a las demás.
Sin embargo, es mejor si las trata a todas de igual manera.
Ibn Qudaamah dijo:
Él no tiene que tratar a sus esposas de igual
manera en cuanto a lo que gasta en ellas o a las vestimentas siempre y
cuando le otorgue a cada una de ellas lo que le está requerido.
Ahmad dijo que con respecto a sus gastos,
deseos o vestimentas, él (el hombre que tiene dos esposas) tiene derecho a
darle a una de ellas más que a la otra siempre y cuando la otra tenga lo
suficiente, y puede comprar un vestido refinado, siempre y cuando la otra
tenga lo suficiente.
Esto es así porque es muy difícil tratarlas
de igual manera en todos estos aspectos, y si fuera obligatorio sería
imposible cumplirlos para él, salvo que lo hiciera con grandes dificultades.
Por eso esto no es obligatorio, como el tratarlas iguales con respecto a las
relaciones íntimas.
Al-Mughni,
7/232.
Al-Haafiz ibn Hayar dijo:
Si él le otorga a cada una sus derechos con
respecto a la vestimenta, los gastos y el tiempo que pasa con ellas,
entonces no hay problema si su corazón está más inclinado hacia una de ellas
o si le otorga un regalo…
Fath al-Baari, 9/391.
Al-Nawawi dijo:
Nuestros compañeros dijeron: Si él las trata
equitativamente (en los asuntos requeridos), no tiene que tratarlas de igual
manera en las relaciones sexuales, puede pasar toda la noche con ellas sin
la obligación de tener relaciones con ellas. Puede tener relaciones con
algunas de ellas cuando sea el momento de quedarse con ellas y no con las
otras. Pero es mustahabb para él no negarse a tener relaciones con algunas
de ellas y tratarlas a todas equitativamente en este aspecto.
Sharh Muslim, 10/46.
Ibn Qudaamah dijo:
No se tiene conocimiento de algún debate
entre los expertos con respecto al hecho de que no es obligatorio tratar a
las esposas de igual modo en cuanto a las relaciones sexuales, lo cual es la
opinión de Maalik y al-Shaafi’i, porque las relaciones sexuales tienen que
ver con el deseo y la inclinación y no hay manera de tratarlas de igual modo
con respecto a este tema. El corazón de un hombre puede inclinarse más hacia
una de ellas que hacia las demás. Allah dice (interpretación del
significado):
“No
lograréis ser justos con vuestras mujeres aunque así lo deseaseis. No os
inclinéis demasiado [por una de ellas] dejando a otra como abandonada. Si
sois rectos y teméis a Allah, sabed que Allah es Absolvedor, Misericordioso.”
[al-Nisa’ 4:129]
Con respecto al amor y las relaciones
sexuales ‘Ubaydah al-Salmaani dijo:
Es mejor si puedes tratarlas equitativamente
con respecto a las relaciones sexuales, porque es más justo… pero no es
obligatorio que las trates equitativamente con respecto a la intimidad que
es menor a una relación sexual, a los besos y a las caricias, etc., porque
si no es obligatorio tratarlas igual en cuanto a las relaciones sexuales,
tampoco lo es en cuanto a las acciones que llevan a este tipo de relaciones.
Al-Mughni, 7/234, 235.
En segundo lugar:
Si el esposo sale de la casa cuando es el
turno de una de sus esposas, si sale por alguna necesidad y no tiene la
intención de herirla, y no sale para ir a la casa de otra de las esposas, no
hay nada de malo en esto in sha Allaah. La base de la equidad en cuanto a
compartir el tiempo es pasar la noche con las esposas: el esposo debe pasar
la mayor parte de la noche con la esposa a la que le corresponda ese
momento. Allah no ha creado obstáculos en la religión, y esto no prohíbe que
el esposo salga o vaya de compras, o asista a clases durante el tiempo que
el corresponda estar con una de sus esposas, siempre y cuando no tenga la
intención de hacerlo para lastimarla, y no pase la mayor parte del tiempo
fuera de la casa de la esposa a la que le corresponde estar con él.
El Dr. Ahmad Rayaan dijo:
Algunos de los expertos han hablado en
términos estrictos acerca de la igualdad y la distribución del tiempo, y
dicen que quienes vayan en contra de esto no están siendo equitativos con
sus esposas. Algunos dicen que si el hombre llega con su primera esposa al
anochecer y con la segunda esposa después de la ‘Isha’, no las está tratando
con equidad.
Esto quiere decir que el esposo debe concluir
sus negocios durante el día, antes de que anochezca, para poder controlar la
hora a la que se dirige hacia sus esposas cada día, así irá cada día a una
hora específica. Esto podría haber sido factible en el pasado, cuando la
vida era más simple y no había tantas necesidades, y la gente vivía con
menos cosas. Pero no es posible en la actualidad. ¿Cómo pueden los hombres
regular sus movimientos para asegurarse de que entran a sus casas antes de
que caiga el sol cada día, para que su distribución del tiempo y el tiempo
que pasan con cada una de sus esposas sea exactamente igual?
Es más apropiado recomendar que pasen la
mayor parte de la noche en la casa, sin especificar cuándo debe entrar o
salir, porque las condiciones de vida, los derechos de las demás personas, o
la búsqueda del conocimiento y otras circunstancias, pueden requerir que el
esposo llegue más tarde a la casa o que salga más temprano de ella. Lo que
importa es que pase la mayor parte de la noche con la esposa que
corresponde, porque el punto en quedarse con ella es que tenga su compañía e
intime con ella, lo que puede lograrse si pasa la mayor parte de la noche
junto a ella. Hemos visto en los hadices citados anteriormente la forma en
la que el tiempo fue distribuido en la familia del Profeta (la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él). El hecho de que visitaba a las demás
esposas de noche o de día, o que se encontraba con ellas en la casa de la
esposa a quien le correspondía pasar la noche con él, no contradecía la
distribución justa de su tiempo, aún cuando es sabido que estas visitas y
reuniones pueden haber afectado los derechos de la esposa a la que le
correspondía pasar esa noche con él, ya que tomó parte de su tiempo, y ella
tenía derecho exclusivo que las demás no tenían ese día.
Por lo tanto, creo que lo que importa en este
asunto es que el esposo pase la mayor parte de la noche con la esposa que
corresponda, siempre y cuando estipule que su llegada tarde no debe ser para
causar daño a la esposa, sino el resultado del trabajo diario del esposo.
Y Allah sabe mejor.