Alabado sea Allah.
El cerdo es haraam y no está permitido
comerlo, ya sea su carne, grasa o cualquier otra parte de él, porque Allah
dice (interpretación del significado):
“Se
os ha prohibido [beneficiaros de] la carne del animal muerto por causa
natural, la sangre, la carne de cerdo, la de todo animal que haya sido
sacrificado invocando otro nombre que no sea el de Allah, la del animal
muerto por asfixia, golpes, caída, cornada o matado por las fieras, a menos
que haya sido herido por ellas y alcancéis a degollarlo [antes de que
muera], y la del que ha sido inmolado en altares [para los ídolos]
…” [al-Maa’idah 5:3]
Los musulmanes han acordado que todas las partes del cerdo
son haraam. Allah lo ha prohibido por los elementos dañinos que contiene y
porque es un animal impuro. Como Allah dice
(interpretación del significado):
“Di:
No encuentro en lo que me ha sido revelado otra cosa que se prohíba comer
salvo la carne del animal muerto por causa natural, la sangre derramada, la
carne de cerdo porque es una inmundicia vedada, y la carne de todo animal
que por desvío haya sido sacrificado invocando otro nombre que no sea el de
Allah.…”[al-An’aam 6:145]
Su carne tiene enfermedades, y cuando las personas más
avanzan en el conocimiento, más enfermedades nuevas descubren debido al
consumo de cerdo.
Los musulmanes deben mantenerse alejados de los lugares en
los que se consume carne impura, así no consumirán nada sin darse cuenta.
Con respecto al lavado de los platos, es suficiente con
lavarlos bien con agua para deshacerse de las impurezas de este tipo de
carne.
Porque la opinión correcta es la que dice que la impureza
causada por el cerdo es igual a cualquier otra impureza; no es necesario
lavarla siete veces.
Vea también al-Sharh al-Mumti’ de Ibn ‘Uzaymin, 1/356.
Y Allah sabe mejor.