Alabado sea Dios
La fe en el corazón no es suficiente sin la oración. Dios nos
ha ordenado atesorar en nuestro corazón la fe en que Dios es Uno, sin
compañeros ni asociados, y que Él es El Único Creador. Nos ha ordenado
adorarle sólo a Él, glorificado y exaltado sea. Nos ha ordenado tener fe en
el último Mensajero de Dios, enviado para toda la humanidad y para los
genios.
Todas estas cosas son esenciales para ser musulmán, porque
son los fundamentos de la fe islámica. Dios también ordenó a toda persona
responsable y madura tener fe en todo lo que Dios y Su Mensajero nos han
relatado acerca del Paraíso y del Infierno, el Puente sobre el Infierno, la
Balanza, o otros eventos referidos en el Sagrado Corán y la Tradición
Profética. Además de eso, es esencial para ser musulmán dar testimonio de su
fe verbalmente, afirmando que no hay más divinidad que Dios y que Muhámmad
es Mensajero de Dios. Es esencial para ser musulmán también, rezar cinco
veces al día y cumplir otros deberes encomendados en el Islam. Si la persona
reza, entonces ha cumplido con su deber, pero si no reza, entonces ha
cometido un acto de incredulidad.
Con respecto a la caridad obligatoria o impuesto social
(zakah), el ayuno, la peregrinación mayor y otros deberes del musulmán, si
el musulmán sabe cuál es su deber y no los cumple, no es un incrédulo por
eso, pero es un pecado y un acto de rebeldía contra Dios, que demuestra una
fe débil, que en ocasiones puede decrecer o incrementarse. La fe se
incrementa cuando uno realiza buenas obras, y decrece cuando uno comete
pecados, de acuerdo al conocimiento de esta comunidad seguidora de la
Tradición Profética.
Con respecto a la oración en particular, algunos eruditos
creen que no rezar implica un acto de incredulidad. Este es nuestro punto de
vista. Esto implica un contraste con otros actos de culto, como la caridad,
el ayuno o la peregrinación. Si el musulmán no los realiza, nosotros no
pensamos que sea un incrédulo, pero es un pecado mayor y perjudica
seriamente sus obras y su fe ante Dios. No pagar la caridad obligatoria, no
ayunar y no realizar la peregrinación cuando se la puede hacer, son pecados
mayores en el Islam, pero nosotros no creemos que impliquen que la persona
es incrédula, si la persona reconoce que todos estos son deberes
obligatorios en la religión musulmana.
En tanto no caiga en negar la obligatoriedad de sus deberes,
el musulmán no deviene en un incrédulo por no cumplirlos, de acuerdo a la
opinión más correcta.
Pero el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “Entre un musulmán, y la incredulidad del
paganismo, está el abandono de la oración”. Narrado por Muslim en su Sahih.
Esta es la razón por la que algunos eruditos creen que no rezar implica
incredulidad, como afirmamos arriba.
Y él también dijo: “El pacto que nos diferencia de los
incrédulos es la oración, y quien se niega a practicarla, ha descreído”.
Narrado por Áhmad y los autores de las cuatro Sunan con una cadena de
transmisión auténtica.
Esto se aplica tanto a los musulmanes como a las musulmanas.
Le pedimos a Dios que nos mantenga a salvo de la negligencia.
Fin de la cita.
Shéij ‘Abd el-‘Azíz Ibn Baaz (que Allah tenga misericordia de
él).