Alabado sea Allah.
Nuestro consejo es que trate de ayunar
durante dos meses seguidos durante días fríos o moderados cuando serán más
cortos y será menos difícil para usted, o durante las vacaciones anuales que
le otorga su empleador, y durante otras oportunidades que usted puede usar
para esto. Si verdaderamente usted no puede ayunar, entonces está permitido
que alimente a 60 personas pobres. Puede hacerlo en etapas, de acuerdo con
sus posibilidades, hasta que haya alimentado a ese número de personas. Su
esposa tiene que realizar una penitencia similar. Si el número de veces que
tuvieron lugar las relaciones sucedió en días distintos, entonces debe
ofrecer una penitencia por cada día en el que se rompió la santidad del mes
sagrado. El autor de
Kifaayat al-Taalib dijo:
“El número de penitencias corresponde al número de días, y no al número de
veces que fue repetido el acto durante un día antes del pago de cualquier
penitencia. Este es el consenso (de los expertos)”. En Haashiyat
al-Dasuqi se expresó que: “No se cuenta el número de veces que una
persona comió o tuvo relaciones en un día”. El autor de Mughni al-Muhtaaj
dijo: “La penitencia se cuenta según el número de malas acciones… (Quien
tuvo relaciones en dos días diferentes, debe hacer penitencia dos
veces)…porque cada día es distinto, un acto de adoración independiente, por
lo tanto la penitencia de cada uno no puede estar combinada… Si las
relaciones sexuales ocurrieron varias veces en un día, no se cuentan los
actos por separado [es decir, una penitencia es suficiente].” Allah no carga
a una persona con mas de lo que pueda tolerar.
El hadiz al que usted se refiere en su
pregunta, fue narrado por Abu Hurayrah (que Allah esté complacido con él)
que dijo: “Mientras estábamos sentados con el Profeta (la paz y las
bendiciones de Allah desciendan sobre él) se le acercó un hombre y le dijo:
“Mensajero de Allah, ¡estoy perdido!” Él dijo: “¿Qué te ha pasado?” Él dijo:
“Tuve relaciones con mi esposa mientras estaba ayunando”. El Mensajero de
Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) le preguntó:
“¿Podrías encontrar a un esclavo para liberarlo?” Él dijo: “No”. Él
preguntó: “¿Puedes ayunar por dos meses seguidos?” Él dijo: “No”. Él
preguntó: “¿Puedes alimentar a 60 personas?” Él dijo: “No”. El Profeta (la
paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) se quedó callado.
Mientras nosotros estábamos así (sentados), al Profeta (la paz y las
bendiciones de Allah desciendan sobre él) le fue traído un recipiente con
dátiles. Preguntó ¿Quién estaba preguntando? El hombre dijo: “Yo (aquí
estoy)” El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él)
le dijo: “Tómalos y entrégalos como caridad”. El hombre dijo: “¿Quién es más
pobre que yo?, ¡oh, Mensajero de Allah! No hay una familia entre los dos
campos de lava (es decir, en Madinah) que sea más pobre que mi familia”. El
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) sonrió hasta
que se le pudieron ver sus muelas, y dijo: “Alimenta entonces a tu familia”.
Reportado por al-Bujari, Fath, 1936).
Según un informe narrado por Ahmad de ‘Aa’ishah (que Allah
esté complacido con ella), mientras el Profeta (la paz y las bendiciones de
Allah desciendan sobre él) estaba sentado a la sombra de un fuerte en
Hassaan, un hombre se le acercó y dijo: “Fui quemado, ¡oh, Mensajero de
Allah!” Él le preguntó: “¿Qué pasa?” Él dijo: “Tuve relaciones con mi esposa
mientras estaba ayunando”. Ella [‘Aa’ishah] dijo: ésto sucedió en Ramadán.
El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre
él) le dijo: “Siéntate”, entonces él se sentó donde había un lugar en la
reunión. Luego un hombre llegó con un burro que llevaba una canasta de
dátiles en el lomo, y dijo: “Ésta es mi sadaqah (caridad) ¡Oh,
Mensajero de Allah!” El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de
Allah desciendan sobre él) dijo: “Llévalo y entrégalo en caridad”. Él dijo:
“¿A dónde puede ir si no es para mi y mi familia? ¡Oh, Mensajero de Allah!
Por Quien te ha enviado a Ti con la verdad, no puedo encontrar nada para mí
y mi familia”. Él dijo: “Tómalo”. Entonces lo tomó. (al-Musnad
6/276).
Le pedimos a Allah, alabado y glorificado
sea, que perdone nuestros pecados y trasgresiones y que acepte nuestro
arrepentimiento, porque Él es Quien Acepta el Arrepentimiento, es el Más
Misericordioso.