Alabado sea Allah.
En
la respuesta a la pregunta número
45325, hemos mencionado algunas de estas razones. Aquí le ofrecemos una
lista de pecados, con la evidencia del Qur’an y la Sunnah.
El
Shirk (la asociación de otros con Allah) y el kufr (descreer en Él)
Con respecto al pueblo del Faraón, Allah dice (interpretación del
significado):
“[Y
en la tumba] El fuego les alcanzará a ellos por la mañana y la tarde, y el
día que llegue la Hora [del Juicio, se le ordenará a los Ángeles:] Arriad a
la familia del Faraón al más severo castigo.”
[Ghaafir 40:46]
Y
Allah dice (interpretación del significado):
“No
hay nadie más inicuo que quien inventa mentiras acerca de Allah o dice: He
recibido una revelación, cuando en realidad no se le ha revelado nada, o
dice: Revelaré algo similar a lo que Allah ha revelado. Si pudieras ver
[¡Oh, Muhammad! lo terrible que será] cuando los inicuos estén en la agonía
de su muerte y los Ángeles extiendan las manos [para atormentarles, y les
digan]: Dejad vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante
por haber inventado mentiras acerca de Allah y haberos ensoberbecido
desmintiendo Sus signos.’”
[al-An’aam 6:93]
Cuando la muerte se le aproxima a un kaafir, los ángeles le cuentan que es
lo que le espera como castigo, cadenas de fuego, y la ira de Allah; su alma
se disemina en su cuerpo y se niega a abandonarlo, y los ángeles lo golpean
diciendo: “Dejad
vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante por haber
inventado mentiras acerca de Allah y haberos ensoberbecido desmintiendo Sus
signos.”
[al-An’aam 6:93],
hasta que su alma sale de su cuerpo.
La
evidencia de que el shirk es una de las causas del castigo de la tumba se
encuentra en el hadiz de Zayd ibn Zaabit (que Allah esté complacido con él)
que dijo: Cuando el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan
sobre él) se encontraba en el jardín que le pertenecía a Banu’l-Nayyaar,
sobre una de sus mulas, y nosotros estábamos con él, la mula trastabilló y
casi lo arroja al piso. Allí, el vio algunas tumbas, cuatro, cinco o seis.
Él dijo: “¿Quién conoce a los ocupantes de estas tumbas?”. Un hombre
respondió: “Yo”. Él dijo “¿Cuándo fallecieron?”. Él hombre respondió:
“Murieron durante el Shirk”. Él dijo: “Este pueblo será castigado en sus
tumbas. Si no fuera que no enterrarás a otro, rezaré a Allah para que
ustedes escuchen lo que yo escucho del tormento en la tumba”. Luego se
dirigió hacia nosotros y dijo: “Busquen refugio del castigo del Infierno en
Allah…” Narrado por Muslim 2867.
Las palabras en este hadiz, “Murieron durante el shirk”, indican que shirk
es una razón par el castigo en la tumba.
La
hipocresía es una de las causas del castigo en la tumba
Los hipócritas son los que más se merecen ser castigados en la tumba. ¿Cómo
podría ser de otro modo si ellos ocupan el nivel más bajo del Infierno?
Allah dice (interpretación del significado):
“Entre
la gente de Medina y los beduinos que habitan a su alrededor hay hipócritas.
Éstos persisten en la hipocresía, tú no les conoces [¡Oh, Muhammad!] pero
Nosotros sí les conocemos. Les castigaremos dos veces [una en esta vida con
adversidades, y la otra en la tumba], luego [el Día del Juicio] sufrirán un
terrible castigo.”
[al-Tawbah 9:101]
Con respecto a la frase “Les
castigaremos dos veces”
Qataadah and al-Rabi’ ibn Anas dijo: una vez en este mundo, y la segunda es
el castigo en la tumba.
En
el hadiz sobre las preguntas de los dos ángeles y el tormento de la tumba,
la palabra hipócrita (munaafiq), o escéptico (murtaab) en muchos informes,
se menciona claramente, como en el informe narrado por al-Bujari (1374) de
Anas (que Allah esté complacido con él): “…se le dirá a él sobre el kaafir y
el hipócrita…”. Y en al-Sahihayn se narra que Asma’ (que Allah esté
complacido con ella) dijo: “En cuanto a los hipócritas y los escépticos…”
Cambiar la religión de Allah, prohibiendo lo que Allah ha permitido o
permitiendo lo que Él ha prohibido.
La
evidencia de que estos cambios en la religión de Allah es una de las causas
del castigo en la tumba se encuentra en las palabras del Profeta (la paz y
las bendiciones desciendan sobre él): “Vi a ‘Amr ibn ‘Aamir al-Juzaa’i
arrancándose sus intestinos en el Infierno. Él fue el primero en introducir
la institución de al-saa’ibah (rito idolátrico).” Narrado por al-Bujari,
4623.
La
saa’ibah era una camella, una vaca o una oveja que se podía dejar pastando
en el nombre de dioses falsos, y no podía ser montada, comida o usada para
transportar cargas. Algunos hacían promesas para que una saa’ibah fuera
parte de sus riquezas.
El
Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que Allah tenga piedad de él) dijo: Los árabes,
de entre los hijos de Ismael y otros, que vivieron en los alrededores de la
Casa Antigua que fue construida por Abraham e Ismael, eran hanifs
(monoteístas) que siguieron la religión de Ibraahim, hasta que uno de los
líderes de Juzaa’ah, llamado ‘Amr ibn Luhayy, cambió su religión. Él fue el
primero en cambiar la religión de Abraham por el shirk, y prohibió cosas que
Allah no había prohibido. Por lo tanto, el Profeta (la paz y las bendiciones
de Allah desciendan sobre él) dijo: “Vi a ‘Amr ibn Luhayy arrancándose los
intestinos”.
Daqaa’iq al-Tafsir,
2/71
No
tener cuidado para evitar ensuciarse con orina, y esparcir rumores
maliciosos entre las personas
Se
narró que Ibn ‘Abbaas dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones
de Allah desciendan sobre él) pasó por donde había dos tumbas y dijo: “Ellos
están siendo castigados, pero no es por algo que era difícil de evitar. Uno
de ellos solía merodear esparciendo namimah (rumores maliciosos) entre la
gente, y el otro no tomaba precauciones para evitar ensuciarse con orina.
Narrado por al-Bujari (218) y Muslim (292).
Se
narró que Ibn ‘Abbaas (que Allah esté complacido con él) dijo que el Profeta
(la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “La mayoría de
los tormentos en la tumba son debido a la orina; tengan cuidado”. Narrado
por al-Daaraqutni y clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih
al-Targhib (1/152).
Ghibah (calumniar)
Basados en esto, al-Bujari (que Allah tenga piedad de él) incluyó un
capítulo en Kitaab al-Yanaa’iz (el Libro de los Funerales) llamado:
“El castigo en la tumba debido a las calumnias y la orina”. Luego, narró en
ese capítulo, el hadiz sobre las dos tumbas citado anteriormente, salvo que
la versión de al-Bujari no menciona las calumnias, más bien habla del
namimah (rumoreo malicioso), pero como era su costumbre, se refirió a lo que
estaba narrado en algunas versiones del hadiz: “En cuanto a lo demás, él
está siendo castigado por calumniar”.
Narrado por Ahmad (5/35); clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih
al-Targhib wa’l-Tarhib (1/66)
Mentir
Según el hadiz de Samurah ibn Yundub (que Allah esté complacido con él), el
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo:
“…Encontramos a un hombre que yacía sobre su espalda, con otro hombre que se
encontraba parado junto a él, sosteniendo un gancho de hierro. Él puso el
gancho en la boca del hombre y rasgó ese lado de la cara hacia la parte de
atrás (de su cuello), y rasgó su nariz y su ojo hacia atrás, del mismo modo.
Luego tomó el otro lado de la cara e hizo lo mismo. Ni bien terminó de
hacerlo con el segundo lado del rostro, el primero ya se había reconstituido
y vuelto a su estado anterior, entonces él regresó y realizó lo mismo. Le
dije a mis compañeros: “‘¡Subhaan Allaah! ¿Quiénes son estas dos personas?
Al
final del hadiz, dijo sobre el que estaba siendo castigado: “es el hombre
que sale de su casa por la mañana, dice una mentira que es tan grave que se
esparce por todo el mundo”. Narrado por al-Bujari (7074).
Renunciar al Qur’an después de haberlo aprendido, dormir y olvidarse de una
plegaria obligatoria
En
el hadiz de Samurah ibn Yundub él dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las
bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “…Encontramos a un hombre
que yacía sobre su espalda, con otro hombre que se encontraba parado junto a
él, sosteniendo una gran piedra. Él la arrojó sobre la cabeza del otro
hombre, rompiéndola. La piedra rodó, y el que la había arrojado la siguió y
la levantó. Entonces, regresó hacia donde estaba el otro hombre, su cabeza
había vuelto al estado anterior. Luego él (el que había arrojado la piedra)
hizo lo mismo. Le dije a mis dos compañeros: “‘¡Subhaan Allaah! ¿Quiénes son
estas dos personas?... “El hombre al que se le partió la cabeza es el que
estudia el Qur’an, pero nunca lo recita, ni actúa según el mismo, y se va a
dormir, desatendiendo las plegarias obligatorias.”
Según otra versión: “En cuanto al hombre que vieron con la cabeza partida
por una roca, es el que aprendió el Qur’an y luego lo abandonó, se durmió y
no realizó la plegaria obligatoria”. Narrado por al-Bujari (7076).
Al-Haafiz ibn Hayar (que Allah tenga piedad de él) dijo que este informe es
más claro que el primero. El significado aparente del primero, es que él
está siendo castigado por no haber leído el Qur’an a la noche, mientras que
el segundo informe indica que está siendo castigado por quedarse dormido y
olvidarse de la plegaria obligatoria. Dijo: Puede ser que el castigo les
corresponda por ambas cosas, por no leer el Qur’an y por no actuar según él.
Ibn Hayar expresó que Ibn Hubayrah dijo: Abandonar el Qur’an después de
haberlo aprendido es un crimen grave, porque podría implicar que la persona
ha visto en él algo que hizo que lo abandonara, y porque habrá abandonado la
cosa más noble, el Qur’an, debe ser castigada en la parte más noble de su
cuerpo, la cabeza. Fath al-Baari, 3/251.
Beneficiarse de la usura
En
el hadiz de Samurah (que Allah esté complacido con él) se dice:
“…Entonces seguimos y nos encontramos con un río – creo que dijo rojo como
la sangre. Allí había un hombre nadando, y en la ribera había un hombre que
había juntado muchas piedras. Mientras el hombre nadaba, el que había
juntado las piedras se le acercó. El nadador abrió su boca y el que estaba
en la ribera le arrojó una piedra adentro de ella, luego el nadador continuó
nadando. Cada vez que él regresaba, abría su boca, y el hombre de la ribera
arrojaba una piedra dentro de ella. El hombre que ustedes vieron nadando en
el río y al que le arrojaban piedras dentro de la boca, es el que se
beneficiaba de la usura”.
Zina (fornicación, adulterio, relaciones sexuales ilegales)
En
el hadiz de Samurah (que Allah esté complacido con él) se dice:
“Entonces continuamos, y nos encontramos con algo parecido un tannur
(un tipo de horno, bordeado con arcilla, generalmente usado para cocinar el
pan). Creo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan
sobre él) dijo que en ese horno había mucho ruido y voces. El Profeta (la
paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) agregó: miramos dentro
de él y vimos hombres y mujeres desnudos. Una llama de fuego los alcanzaba
desde la parte inferior, y cuando llegaba hasta ellos, gritaban muy fuerte.
Les pregunté: “¿Quiénes son?”…Los hombres y las mujeres desnudos que viste
en la estructura que se asemeja a un horno son los adúlteros y las
adúlteras”.
Ordenar que los demás sean rectos y olvidarnos de nuestra rectitud
Se
narró que Anas ibn Maalik (que Allah esté complacido con él) dijo: El
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “La
noche que fui llevado al Viaje Nocturno (Isra’), vi a hombres a los que se
les estaban cortando los labios con tijeras de fuego. Yo pregunté: “¿Quiénes
son, oh, Yibril?”. Él dijo: “Ellos son los Jatibs de tu ummah que solían
ordenar a los demás que fueran rectos, y se olvidaban de serlo ellos mismo,
y solían recitar el Libro, pero no lo practicaban”. Narrado por Ahmad,
3/120; clasificado como sahih por al-Albaani en al-Sahihah (291).
Según al-Bayhaqi: “La noche que fui llevado al Viaje Nocturno, vi a algunas
personas a las que se les estaban cortando los labios con tijeras de fuego.
Cada vez que se los cortaban, ellos se recomponían. Yo pregunté: “¿Quiénes
son, oh, Yibril?”. Él dijo: “Ellos son los jatibs de tu ummah que solían
ordenar lo que no hacían, y recitaban el Libro de Allah, pero no actuaban
según él”. Narrado por al-Bayhaqi in Shu’ab al-Imaan; clasificado
comos hasan por al-Albaani en Sahih al-Yaami’ (128).
Romper el ayuno en Ramadán sin razón válida
Se
narró que Abu Umaamah al-Baahili (que Allah tenga piedad de él) dijo: Oí que
el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre
él) dijo: “Mientras estaba durmiendo, vinieron dos hombres y me tomaron de
los brazos, me llevaron a una montaña y me dijeron: “Escala”. Yo dije: “No
puedo”. Ellos dijeron: “Te lo facilitaremos”. Entonces, escalé hasta que,
cuando estaba en la cima de la montaña, escuché fuertes voces. Dije: “¿De
quién son esas voces?”. Él dijo: “Son los lamentos de las personas que están
en el Infierno”. Luego me tomaron, y vi a algunas personas colgando de sus
talones, con los costados de sus bocas desgarrados y sangrando. Dije:
“¿Quiénes son?”. Ellos dijeron: “Son los que rompieron su ayuno antes de que
estuviera permitido”.” Narrado por Ibn Hibbaan y al-Haakim (1/210, 290);
clasificado como sahih por al-Albaani en al-Sahihah (3951).
Robar del tesoro público
Esto está indicado por el hadiz de Abu Hurayrah (que Allah esté complacido
con él) sobre un hombre que robó una prenda del botín de guerra, y el
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Por
Quien tiene mi alma en Su mano, la prenda que él tomó del botín el día de
Jaybar, cuando todavía no había sido repartido, lo está quemando con fuego”.
Narrado por
al-Bujari (4234) y Muslim (115).
Ostentar con orgullo las vestimentas
Ésto esta indicado en el hadiz de Ibn ‘Umar (que Allah esté complacido con
él), según el cual, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan
sobre él) dijo: “Mientras un hombre arrastraba sus prendas con orgullo,
estaba siendo tragado por la tierra, y continuará hundiéndose en ella hasta
el Día de la Resurrección”. Narrado por al-Bujari (3485) y Muslim (2088).
Robar a los peregrinos
Esto está señalado en el hadiz de Yaabir (que Allah esté complacido con él)
sobre la plegaria del eclipse, en el que se dice que el Profeta (la paz y
las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “El Infierno ha sido
traído, y esto sucedió cuando me vieron moverme hacia atrás por miedo a que
sus llamas me tocaran. Allí dentro vi al dueño del bastón curvo,
arrancándose los intestinos en el Infierno; él solía robarles a los
peregrinos con su bastón curvo, y si lo descubrían, decía: “Me atraparon con
mi bastón curvo”, pero si nadie lo veía, se llevaba lo que encontraba”.
Narrado por Muslim (904).
Torturar animales, y no tener compasión por ellos
Según el hadiz de Yaabir sobre la plegaria del eclipse, el Profeta (la paz y
las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Y vi allí a la mujer
que tenía un gato al que ataba y no alimentaba, y no lo dejaba comer de los
bichos de la tierra, hasta que murió de hambre”. Narrado por
Muslim (904).
Al- Bayhaqi dijo en su libro Izbaat ‘Adhaab al-Qabr (p. 97):
“Cuando él ofrecía su plegaria del eclipse, vio al hombre que estaba
arrancándose los intestinos en el Infierno, y al que estaba siendo castigado
por robar, y a la mujer que era castigada por lo que le hizo a un gato. Se
han convertido en huesos descompuestos en sus tumbas según las personas de
su tiempo que estaban preocupadas, sin embargo, los que oraban con él no
veían lo que él veía”. Fin de cita.
Las deudas
Una de las cosas que daña a los muertos en su tumba es la deuda que posee.
Se narró que Sa’d ibn al-Atwal dijo: Mi hermano murió, y quedó debiendo
trescientos dinares, y dejó hijos jóvenes. Yo quería gastar en ellos, pero
el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre
él) me dijo: “Tu hermano está siendo retenido por su deuda, entonces,
cancélala”. Entonces la cancelé, luego le dije: “¡Oh, Mensajero de Allah! He
pagado la deuda por él, y no se debe nada, salvo que una mujer está
reclamando dos dinares, pero no tiene ninguna prueba. Él dijo: “Dáselos,
porque está diciendo la verdad”. Narrado por Ahmad (16776) y Ibn Maayah
(2/82); clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih al-Yaami’ (1550).