Alabado sea Allah
Primero:
Objetivo (qásd) en la
terminología de los fuqahá’, significa resolverse a hacer algo. Mu’yám
al-Mustalahát wal Alfád al-Fiqhíyah (3/96).
Niyah, como al-Qurafi
(que Allah tenga misericordia de él) dijo, significa: “La intención en el
corazón de una persona es lo que quiere hacer”. Ad-Dajírah (1/20).
An-Nawawi la definió
así: “Estar resuelto en el corazón a hacer un acto, ya sea obligatorio o de
otra clase”.
Al-Maymu’ (1/310).
Por
la definición dada por al-Qurafi queda claro que ambas palabras son cercanas
en significado. Por eso niyah es definida como qásd, pero Ibn al-Qayím (que
Allah esté satisfecho de él) pensaba que había alguna diferencia entre
ellas. Él dijo: “Niyah es exactamente qásd, pero hay dos diferencias entre
ésta y qásd:
1 – Qásd puede referirse
a la acción del actor en sí mismo o a la acción de otros, pero niyah se
refiere solamente a la acción efectuada por el actor. No puede imaginarse
que un hombre tuviera la intención de realizar el acto de otro hombre, pero
sí es concebible que él lo deseara por tener el mismo objetivo (qásd).
2 – Qásd sólo puede
hacer referencia a la acción que una persona es capaz de hacer y quiere
hacer, en cambio niyah puede referir a una persona que intenta hacer algo ya
sea capaz de llevarlo a cabo o no. Por eso en el hadiz de Abu Kabshah
al-Anmári, que lo narró de Áhmad, at-Tirmidhi y otros, que el Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Hay cuatro tipos de
gente en este mundo: un hombre a quien Allah le da riqueza y conocimiento,
entonces teme a su Señor al usar y disponer de su riqueza, y la usa para
preservar los lazos familiares, y se da cuenta que Allah tiene derechos
sobre ella. Este hombre ocupa el estatus más alto. Y un hombre a quien Allah
ha dado conocimiento pero no riqueza, entonces dice: “Si hubiera tenido
riqueza, habría hecho lo mismo que tal y tal”. Entonces, será recompensado
de acuerdo a su intención (niyah) y la recompensa de ambos es la misma. Y
una persona a quien Allah ha dado riqueza pero no conocimiento. Éste tiene
el peor status ante Allah. Otra persona a quien Allah no le ha dado ni
riqueza ni conocimiento, y él dice: “Si hubiera tenido dinero, habría hecho
lo que tal y tal está haciendo”. Así será juzgado de acuerdo a su intención
(niyah), y la carga (del pecado) de ambos será la misma”. Así, la intención
tiene que ver lo que es posible y con lo que no es posible, en cambio el
objetivo (qásd) y al-irádah (voluntad) no se aplican a lo que no es posible,
ya se trate de una acción propia o ajena”.
Fin de la cita de Badá’i
al-Fawá’id (3/190). Ver también al-Qawá’id al-Kullíyah wa ad-Dawábit
alFiqhíyah, por el Dr. Muhámmad ‘Uzmán Shabír, p. 93 y 94.
Segundo:
Los objetivos son muy
importantes en el Fiqh. Es suficiente para ti saber que uno de los
principios más importantes es que los asuntos son juzgados por sus miras u
objetivos, los cuales están basados en las palabras del Profeta (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él): “Las acciones no son sino
intención, y cada persona no tendrá sino lo que ha intencionado”.
(Narrado por
al-Bujari (1) y Muslim (1907).
As-Suiúti (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: “Debes saber que hay bastantes reportes de
los imames que hablan de la gran importancia del hadiz acerca de la
intención (niyah). Abu ‘Ubaidah dijo: “No hay nada en los reportes del
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) que sea más
comprensivo, rico en significado ni más útil que esto”. El Imam ash-Sháfa’i,
Áhmad Ibn Hánbal, Ibn Mahdi, Ibn al-Madini, Abu Dawud, ad-Daaraqtuni y otros
estuvieron de acuerdo en que este es un tercio del conocimiento, y algunos
de ellos dijeron que es al menos un cuarto de él. Al-Baihaqi basó su opinión
de que equivale a un tercio del conocimiento en el hecho de que una persona
gana recompensas por las acciones de su corazón, de su lengua y del resto de
sus facultades físicas, y que la intención (niyah) es una de estas tres
categorías y la más importante de ellas, porque puede constituir un acto de
culto independiente, pero los demás actos de culto no son válidos sin ella…
ash-Sháfa’i dijo: “Puede entrar a través de setenta puertas”. Fin de la cita
de al-Ashbáh wa an-Nazá’ir, p. 9.
Este señala la
importancia de conocer las intenciones y los objetivos, y recalca su debido
peso.
Y Allah sabe más.