Alabado
sea Allah.
Aunque encontramos
extraño que un musulmán pueda hacer tal pregunta, acerca de asuntos que son
claros e indisputables en la religión, la respuesta es simple, y es que
Allah lo prohibió y debemos obedecerle. Él nos dice en el Corán
(interpretación del significado):
“Apartaos de todo lo que
os lleve a la fornicación, pues esto es una inmoralidad y conduce al mal”
(al-Isra’ 17:32).
“Se os ha prohibido
beneficiaros de la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la
carne de cerdo, la del animal que haya sido sacrificado invocando otro
nombre que no sea el de Allah. Pero si alguien se ve forzado a ingerirlos
por hambre, sin intención de pecar ni excederse, no será un pecado para él.
Ciertamente Allah es Absolvedor, Indulgente” (al-Báqarah 2:173).
“¡Oh, creyentes! El vino,
los juegos de azar, los altares sobre los cuales eran degollados los
animales como ofrenda para los ídolos y consultar la suerte valiéndoos de
flechas son una obra inmunda de Satanás. Absteneos de ello y así tendréis
éxito. Satanás sólo pretende sembrar entre vosotros la enemistad y el odio
valiéndose del vino y de los juegos de azar, y apartaros del recuerdo de
Allah y la oración. ¿Acaso no vais a absteneros?” (al-Má'idah 5:90-91).
Entonces, debemos evitar
todo lo que Allah ha prohibido, con fe en Sus leyes, con la esperanza puesta
en Su recompensa, y con temor a Su castigo. Debemos también creer que Allah
no prohíbe nada en la Shari’ah excepto lo que es dañino o corrupto, ya sea
si entendamos por qué o no, porque Él dice (interpretación del significado):
“Pero no, juro por tu Señor que no creerán a menos que te acepten como juez de sus disputas; y no se resistan a aceptar tu decisión y se sometan completamente” (an-Nisá’ 4:65).