Alabado
sea Dios.
Las
buenas actitudes, que son las de la obediencia a Dios y que conducen en sí
mismas a la obediencia, son parte del Islam, y de hecho ‘son’ el Islam. Dios
elogió a Su Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) por ser “de un carácter magnánimo”, e Ibn ‘Abbás interpretó la palabra
árabe ‘juluq’ (traducida aquí como carácter), como
significando el Islam.
Dios
dijo (traducción del significado):
“Ciertamente eres de una naturaleza y moral grandiosas”
(al-Qálam 68:4).
Ibn
‘Abbás (que Dios esté complacido con él) dijo: “Tú
tienes una religión magnánima, que es el Islam”. Narrado por at-Tabarani en su Tafsir, 12/179.
El
correcto punto de vista es que el carácter no puede ser separado de la
religión. Al-Fairuzabadi dijo en su libro Basá'ir Dawi’ at-Tamíz (2/568): “Debe señalarse que la religión es
enteramente carácter. Quien tiene mejor carácter que tú tiene mejor compromiso
religioso”. Fin de la cita.
Indudablemente
las creencias de nuestro credo tienen una fuerte influencia en nuestra conducta
y carácter, sea negativa o positiva. Esto queda claro por varias cosas, entre
ellas:
1 –
El musulmán que cree que Dios puede oírlo y verlo y conoce sus secretos, y esa
creencia es muy fuerte en él, será afectado por esto y no se permitirá muchos
deslices que otra persona en la cual esta creencia es más débil.
Entre
las evidencias de ello está lo siguiente:
a)
El verso en el que Dios dijo (traducción del significado):
“El alma es propensa a la avaricia, pero si
hacéis el bien y teméis a Allah, sabed que Allah está bien enterado de cuánto
hacéis”
(an-Nisá' 4:128).
b)
El verso en el que Dios dijo (traducción del significado):
“¡Oh, creyentes! Sed realmente equitativos
cuando deis testimonio por Allah, aunque sea en contra de vosotros mismos, de
vuestros padres o parientes cercanos, sea [el acusado] rico o pobre; Allah está
por encima de ellos. No sigáis las pasiones y seáis injustos. Si dais falso
testimonio o rechazáis prestar testimonio [ocultando la verdad] sabed que Allah
está bien informado de cuánto hacéis” (an-Nisá' 4:135).
c)
El verso en el que Dios dijo (traducción del significado):
“Allah os ordena que restituyáis a sus dueños
lo que se os haya confiado, y que cuando juzguéis entre los hombres lo hagáis con
equidad. ¡Qué bueno es aquello a lo que Allah os exhorta! Allah es Omnioyente, Omnividente” (an-Nisá'
4:58).
2 –
El musulmán que cree en las promesas y advertencias de Dios se verá motivado
por esa creencia a hacer lo que Dios ama, y a mantenerse alejado de lo que Dios
detesta.
Se
narró que Abu Hurairah dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El más perfecto de los creyentes en la
fe es aquél que tiene una mejor actitud”. Narrado por at-Tirmidi (1162). Él
dijo: “Es un reporte bueno y auténtico”. También narrado por Abu Dawud (4682).
El Shéij al-Islam Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia
de él) dijo:
“Es
bien sabido que lo más amado de Su creación para Dios son los creyentes, y si
el más perfecto de ellos en la fe es el que tiene mejor actitud, entonces los
más amados para el creyente son aquellos que tienen mejor actitud, y el
carácter o actitud es la religión, como Dios dijo (traducción del significado):
“Ciertamente eres de una naturaleza y moral grandiosas” (al-Qálam, 68:4). Ibn ‘Abbás dijo: “En una práctica excelsa de
la religión”. También fue interpretado así por Sufián
ibn ‘Uiainah, Áhmad ibn
Hánbal, y otros, como hemos explicado en otras ocasiones”. Al-Istiqámah, p. 442.
Al-Mubarakfuri (que Allah tenga
misericordia de él) dijo: “Él dijo “El más perfecto de los creyentes en su fe
es el que tiene mejor actitud”, porque la perfección de la fe implica un buen
carácter, y el buen trato hacia toda la gente”. Tuhfat
al-Ahwadi, 4/273.
3 –
La fuerza de la fe motiva a la persona a realizar buenas obras, y evitar
consentirse pecados.
Esto
está señalado por lo siguiente:
a)
Se narró de Abu Hurairah que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) dijo: “Ningún adúltero es un creyente cuando está
cometiendo adulterio; ningún ladrón es un creyente cuando está robando; ningún
alcohólico es un creyente cuando está bebiendo vino”. Narrado por al-Bujari
(2334) y Muslim (57).
b)
Se narró de Abu Shuraih que el Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Por Dios, que no es un
creyente. Por Dios, que no es un creyente, por Dios que no es un creyente…”. Le
preguntaron: “¿Quién, Mensajero de Dios?”, y él respondió: “Aquél de quien su
vecino no está a salvo”. Narrado por al-Bujari (24) y Muslim (36).
Málik ibn Dinar (que Allah tenga
misericordia de él) dijo: “La fe comienza en el corazón débil como una planta.
Si su propietario la cuida y la riega con el conocimiento
beneficioso y buenas obras, y la protege de las malas hierbas y cosas
que pueden debilitarla, entonces pronto crecerá y profundizará sus raíces y
fortalecerá sus ramas, y dará frutos y sombra sin fin, hasta que se convierta
como en una montaña. Pero si su propietario la descuida y no la alimenta, o
permite que las alimañas se la coman, o que las malas hierbas crezcan y le
quiten la luz que necesita, se debilitará y puede morir. Lo mismo se aplica a
la fe”.
Jaizamah ibn ‘Abd
er-Rahmán dijo: “La fe crece fuerte en suelo fértil y
crece débil en suelo árido. Su fertilidad son las buenas obras y el suelo árido
son el pecado y la desobediencia a Dios”. Citado por Ibn Taimíyah en al-Imán,
p. 213.
4 –
Por la voluntad y el decreto de Dios, la fe previene muchas malas actitudes y
pecados contra los cuales el Islam advierte severamente, tales como la ira, la
desesperación, el fatalismo, etc. La fe también invita a la gente a adquirir
mejores actitudes, como la paciencia, la aceptación y la búsqueda de la
recompensa de Dios. Se narró que Shuhaib ar-Rumi (que Dios esté complacido con él) dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Cuán maravillosa es la situación del creyente, porque todos sus asuntos son
buenos. Si algo bueno le sucede, da gracias por ello y eso es bueno para él; y
si algo malo le sucede, lo soporta con paciencia y eso es bueno para él. Y esto
no se aplica a nadie sino al creyente”. Narrado por Muslim, 2999.
En
la obra Sunan de Abu Dawud (4700) dice: “’Ubádah ibn
as-Sámit dijo a su hijo: “Nunca probarás el verdadero sabor de la fe hasta que
comprendas que en todo lo que te sucede nunca estás perdiendo, y lo que sea que
hayas perdido es porque nunca te sucedió. Yo oí al Mensajero de Dios (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “La primer cosa que Dios
creó fue La Pluma, y le dijo: “Escribe…”. Ella le respondió: “Oh, Señor, ¿qué
debo escribir?”. Dios dijo: “Escribe los decretos de todas las cosas hasta que
la Hora comience”.
Hijo
mío, y he oído al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) decir: “Quien muere creyendo en otra cosa que esto, no es de los míos”.
Clasificado como auténtico por al-Albani.
5 –
El Islam nos urge a hacer muchas buenas obras, confirmando su relación con la
fe en Dios y el Último Día, y nos prohíbe los pecados que acarrean el castigo
recordándonos la fe en Dios y en el Último Día.
Esto
está señalado por lo siguiente:
a)
Se narró que Abu Hurairah
dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Quien crea en Dios y en el Último Día, que honre a su vecino; quien crea
en Dios y en el Último Día, que honre a sus huéspedes; quien crean en Dios y en
el Último Día, que diga la verdad y hable bien o se calle”. Narrado por
al-Bujari (5672) y Muslim (47).
b)
Se narró de ‘Abd Allah ibn
‘Umar que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “No es permisible para una mujer que cree en Dios y en el Último Día
viajar una larga distancia por tres noches, sin tener con ella a un pariente
que la acompañe”. Narrado por al-Bujari (1036) y Muslim (1338).
c)
Se narró que Umm Habibah
dijo: “Oí al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) decir: “No es permisible para una mujer que cree en Dios y en el Último Día
pasar más de tres días de luto por un fallecido excepto por su marido; cuatro
meses y diez días”. Narrado por al-Bujari (1221) y Muslim (1486).
6 –
El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) explicó
que la falsa creencia, tal como la hipocresía, conduce a malas actitudes y a
malas obras.
Se
narró de Abu Hurairah que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “Los signos del hipócrita son tres: cuando habla,
miente. Cuando promete, no cumple, y cuando se le confía, traiciona”. Narrado
por al-Bujari (33) y Muslim (59).
El Shéij al-Islam Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia
de él) dijo: “Aquellos que van contra la gente de la Tradición Profética son
aquellos que muy probablemente tendrán malas actitudes, ya sea por hipocresía o
por falsas creencias, o a causa de que su corazón tiene enfermedades
espirituales que debilitan su fe. Entre ellos están aquellos que descuidan los
deberes obligatorios, transgreden los límites, se toman los derechos y los
deberes a la ligera y son duros de corazón, como queda claro para nosotros. La
mayoría de sus shéijs están acusados de pecados mayores, aún si hay entre ellos
alguno conocido por su ascetismo y sus actos de culto. El ascetismo y los actos
de culto de algunas de las personas de la Tradición Profética y la Comunidad
son mejores que lo que ellos hacen.
Es
bien sabido que el conocimiento es la base de la acción, y que las raíces sanas
producen ramas sanas. Un hombre no hace malas obras excepto por dos razones, ya
sea necesidad o ignorancia. Quien está consciente de lo repulsivo que es un
acto que está haciendo no tiene ni tendrá necesidad de hacerlo, a menos que sus
caprichos y deseos hayan superado su buen criterio y lo conduzcan a cometer un
pecado, que es un asunto diferente”. Maymu' al-Fatáwa, 4/53.
Le
pedimos a Dios que corrija nuestros asuntos y nos guíe a las mejores palabras,
actos y actitudes.
Y Allah sabe más.