Alabado sea Allah.
Felicitar y congratular a los kuffaar en Navidad y en otras de sus
celebraciones religiosas es haraam, según el consenso, como lo dijo
Ibn al-Qayyim, que Allah tenga piedad de él, en Ahkaam Ahl al-Dhimmah:
“Felicitar a los kuffaar durante los rituales que sólo les pertenecen a
ellos es haraam, según el consenso, como también lo es felicitarlos en sus
fiestas y ayunos diciendo: “¡Felices fiestas!, o “¡Qué pases unas felices
fiestas!”, etc. Aún cuando el que lo dice ha sido salvado por los kufr, está
prohibido. Es como felicitar a alguien por postrarse ante la cruz, o por
algo peor que eso. Es un pecado tan grave como el felicitar a alguien por
beber vino, o asesinar a alguien o tener relaciones sexuales ilícitas, etc.
Muchos de los que no respetan su religión cometen este error, no se dan
cuenta de lo ofensivas que son sus acciones. El que felicite a una persona
por su desobediencia o bid’ah o kufr se expone a la ira y enojo de Allah”.
Felicitar a los kuffaar en sus fiestas religiosas es haraam hasta el punto
descrito por Ibn al-Qayyim porque implica que uno aprueba los rituales de
los kuffar, aún cuando uno no acepte esas cosas para uno mismo. Pero los
musulmanes no deben aceptar los rituales de los kuffar, ni deben
felicitarlos, porque Allah no acepta esos rituales, como Él mismo lo dice en
el Corán (interpretación del significado):
“Si no creéis,
sabed que Allah prescinde de vosotros [y ello no Le perjudica en nada] y que
no Le agrada la incredulidad de Sus siervos; y si sois agradecidos [creyendo
en Su unicidad] Le complacerá. Y sabed que nadie cargará con los pecados
ajenos; luego compareceréis ante vuestro Señor, y Él os informará sobre lo
que hubisteis realizado. Él bien sabe cuanto hay en los corazones.” (39:7)
“Hoy
los incrédulos han perdido las esperanzas de [haceros renunciar a] vuestra
religión. No les temáis sino temedme a Mí. Hoy os he perfeccionado vuestra
religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam
sea vuestra religión.”
(5:3)
Por lo tanto, felicitarlos está prohibido, ya sea que son colegas nuestros
en el trabajo o no.
Si
nos saludan cuando son sus fiestas, no debemos responder, porque esas no son
nuestras celebraciones, y porque esas fiestas no están aceptadas por Allah.
Son innovaciones en sus religiones, incluso las que han sido prescriptas en
el pasado, han sido abolidas por el Islam, por medio del cual Allah envió a
Muhammad
(la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) para toda la
humanidad.
Allah dice
en el Corán (interpretación del significado):
“Quien siga una religión
diferente al Islam [el sometimiento a Allah] no se le aceptará, y en la otra
vida se contará entre los perdedores.”
(3:85)
Es
haraam para los musulmanes aceptar invitaciones en dichas ocasiones, porque
sería peor que felicitarlos, ya que implica participar en la celebración.
Del mismo modo, los musulmanes tienen prohibido imitar a los kuffaar
haciendo fiestas en esas ocasiones, o intercambiando regalos, o entregando
golosinas o comida, o faltando al trabajo, etc., porque el Profeta
(la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “El que imita
a un pueblo termina siendo uno de ellos”.
El Sheik al-Islaam Ibn Taymiyah dijo en su libro Iqtidaa’
al-siraat al-mustaqim mujaalifat ashaab al-yahim:
“Imitarlos en algunas de sus celebraciones implica que uno se siente a gusto
con sus falsas creencias y prácticas, y les da la esperanza de que tendrán
la oportunidad de confundir al más débil en la fe”.
El que realiza algo de esto es un pecador, ya sea que lo haga por ser amable
o amigable, o porque es demasiado tímido para negarse a hacerlo, o por
cualquier otra razón, porque esto es hipocresía en el Islam, y porque hace
que los kuffaar estén orgullosos de su religión.
A Allah es a Quien le pedimos que haga que los musulmanes se sientan
orgullosos de su religión, que la sigan firmemente, porque el es Fuerte y
Omnipotente.
Colección de veredictos e investigaciones del Sheij
Ibn `Uzaymin, 3/369.